MARIO PREZIUSO

Publicado el 15 de junio de 2023

(Q.E.P.D.).- A Mario, mi marido, mi amor. Hoy hace un mes que tu alma partió. Me quedé con el vacío, mis lágrimas, y el corazón roto. Cuando en una buena pareja, se va uno, se extraña mucho. Es como un cuento, es como el final. Se terminan los proyectos, los sueños, las esperanzas, el tiempo juntos. La muerte es el final de una historia de amor. Me quedé con todo lo que me enseñaste desde los 20 años, tus consejos, tus recomendaciones, tus recuerdos hermosos de nuestra vida compartida, con mucho amor. Tu frase: "los objetivos se cumplen". Duele la ausencia. Aprenderé a vivir sin esperarte y a empezar el día sin tenerte. Te hablaré desde el alma y con oraciones. Sé que me vas a escuchar y a responder. No pienso que estás ahí. Estoy segura de que estás en la vida eterna. Allá seguiremos para siempre como dijimos hace 52 años el día de nuestro matrimonio. Bendigo haberte conocido. Bendigo todo lo que vivimos: "siempre juntos a la par". Bendigo lo que construimos con trabajo y esfuerzo. Bendigo la flia. que gracias a Dios tenemos. Gracias por todo lo que hiciste por mí, por nuestra familia. Guardo los momentos hermosos que hemos compartido, los viajes, las caminatas y mateadas en el bosque, los paseos con los chicos cuando eran chiquitos, con los nietos cumpliendo tus promesas. Guardo como un tesoro esos recuerdos en mi corazón y en mi alma. Hoy te dejo ir. Gracias por haber estado y estar en mi vida. ¡¡¡Perdón por lo que yo te haya hecho daño sin querer!! ¡¡¡Adiós, mi amor!!! ¡Que descanses en paz! ¡¡¡Te amo!!! Mirta Bader-Preziuso.