GUIDO CAUTERUCCI
Publicado el 16 de agosto de 2017
(Q.E.P.D.) 16/08/2009 / 16/08/2017.- Parecías alto, altísimo, eras mi gigante bueno, eras grande, eras muy fuerte, inspirabas gran respeto, eras mi caballo mágico trotando por el Cielo. Me metí en tus zapatos porque querías que te acompañe en tus convicciones y así lo hice. Eras bello, eras bellísimo. Eras un perfecto ejemplo. Eras mi mejor amigo. Eras mi hijo, pero un día tus ojos castaños y tu mochila al hombro se despidieron de mí con un beso y un hasta luego. Nunca más te volví a ver, mientras escribo lloro. Porque jamás mi corazón y mi mente lo pudieron entender. Comencé a buscarte por la terminal de ómnibus, por la facu, por esa rambla de 1 y 65, por las calles, porque mi corazón y mi mente no podían entender que ya no te encontraría. Sólo me quedó el recuerdo de tus mejores amigos que me siguen visitando. Cuando ellos se van me invade una nostalgia tan profunda y me pregunto. ¿Donde andarás? ¿Tendrás frío? ¿Volverás algún día? ¿Con quién estarás? Esos días miro alguna estrella gigante y ahí te veo sonriendo con tu barbita y esos dientes blancos y así con esa sonrisa me voy a dormir. Hijo tal vez Dios algún día te dé permiso para que te pueda volver a ver. "Tu Papi". Homenaje a Guido hoy 17:30 hs. Rambla 1 y 65.